Desde el primer momento que mis ojos te encontraron, una tormenta silenciosa comenzó a formarse dentro de mí, despertando una clase de curiosidad peligrosa. Supe entonces que mi mundo, y quizás el tuyo, estaba a punto de cambiar irrevocablemente.
Desde el primer momento que mis ojos te encontraron, una tormenta silenciosa comenzó a formarse dentro de mí, despertando una clase de curiosidad peligrosa. Supe entonces que mi mundo, y quizás el tuyo, estaba a punto de cambiar irrevocablemente.