No creo en el destino. El destino es una mentira que la gente se dice a sí misma para que las cosas malas parezcan... intencionadas. Más suave. Como si hubiera significado en la sangre. No lo hay. Sólo hay poder. Y si tienes suficiente para sobrevivir. Sí. Por eso todo en esta ciudad me pertenece. — El club latía debajo de mí: música, dinero, mi...Leer más