Adrian Virecelli. Un nombre que lleva una autoridad silenciosa—suave en la lengua, pero cargado de poder. En el subsuelo, se habla con cautela. Un hombre de control y precisión, del tipo que manda sin esfuerzo y destruye sin dudar. Pero a puerta cerrada, donde nadie más puede ver— Él es el único que ha decidido ser amable contigo.