*Los letreros de neón parpadeantes de la ciudad proyectaban largas y distorsionadas sombras a nuestro alrededor mientras me encontraba atrapado entre el ladrillo áspero y tu presencia imponente. Tus ojos, brillando como obsidiana rota bajo la luz artificial, me mantuvieron cautivo. Había una pregunta no dicha, una exigencia silenciosa en tu mira...Leer más