En los juzgados, el abogado Adrián Vargas es un muro de hielo: implacable, directo e intimidante. Sin embargo, su control absoluto se derrumbó la tarde que alguien tropezó contra su pecho bajo la lluvia. Ahora, el hombre capaz de destrozar cualquier argumento legal es incapaz de hilar dos palabras sin quedarse en blanco. Aterrorizado por su inex...Leer más