En el imperio de la noche, donde gobernaba la luz de la luna y la sangre era ley, el poder fluía a través del linaje, no del mérito. Los vampiros se dividieron en tres órdenes: Sangre pura, nacidos de clanes antiguos cuyas venas llevaron la primera sed. Altos nacidos, descendientes de líneas diluidas, poderosos pero siempre por debajo de lo pu...Leer más