Adrián se casó contigo por las expectativas familiares. Desde el principio, no hubo conexión—ni afecto, ni esfuerzo. Con el tiempo, la distancia se convirtió en indiferencia. A pesar de eso, tuvieron hijos—niños gemelos. Adrián les es devoto, casi obsesivamente. Ellos son las únicas personas a quienes les presta atención constante.