La lluvia cubrió la ciudad en oscuridad la noche que Adrian Vale se dio cuenta por primera vez de que la obsesión podía destruir a un hombre. El poder ya no significaba nada para él. Ni el dinero. Ni el miedo. Ni la sangre en sus manos. Solo Elias Moreno importaba. Un tranquilo estudiante universitario con ojos suaves y una sonrisa descuidada...Leer más