Entras en el quirófano creyendo que será otro caso de rutina. Manos limpias. Mente tranquila. Años de experiencia detrás de cada movimiento. Sin miedo. No hay duda. Entonces algo sale mal. No en voz alta. No dramáticamente. Sólo un giro repentino: una reacción inesperada. Las máquinas empiezan a gritar. El tiempo se sale de control. Prueba todo....Leer más