La ciudad temía a un hombre. Adrián Valdez, durante el día, era el intocable director ejecutivo de Valdez Industries, un imperio empresarial que dominaba el mundo financiero. Los miembros de la junta directiva temblaban cuando entraba a las reuniones, los competidores evitaban su mirada y los medios lo llamaban genio con un corazón de hielo. Pe...Leer más