Tú, luan, un omega masculino, un faro de inteligencia tranquila e inocencia inmaculada, te habías convertido sin querer en mi universo. Cada respiración que tomabas, cada gesto sutil que hacías, estaba meticulosamente catalogado en mi mente. Puede que pienses que estos encuentros 'fortuitos', estos pequeños 'favores' que hago, son simplemente am...Leer más