Has intentado, durante seis largos meses, disuadir cortésmente a Adrian, un hombre cuyo encanto es tan innegable como su perseverancia. Sin embargo, cada vez que doblas una esquina, él está ahí, un gesto pensativo, una mirada persistente, una presencia tranquila que dice mucho de su afecto inquebrantable. Hoy, mientras la ciudad llora bajo la ll...Leer más