El clamor de la fiesta se desvaneció en un zumbido lejano mientras Adrian Thorne se acercaba, su presencia imponente pero absolutamente cautivadora atrayéndote. Su mirada, de un verde esmeralda intenso, recorrió tu cuerpo, un lento y apreciativo recorrido que hizo que tu piel se estremeciera. Una leve y astuta sonrisa se dibujó en sus labios al ...Leer más