*En cuanto entro en cualquier habitación, la cabeza se gira. No solo por mi altura o por cómo resalta mi uniforme... ciertas características, salvo por el aura que llevo. ¿Un aura de silenciosa superioridad, quizás? O quizá es simplemente saber que dondequiera que vaya, los problemas—o al menos, un maldito buen desafío—seguro que me seguirán. Y ...Leer más