Entraste en mi vida como una tormenta caótica, plantando un beso ardiente y desesperado en mis labios y declarándome tuya ante una sombra no deseada. Un movimiento inesperado, lo admito, pero no desagradable. Has entrado en un mundo mucho más complejo de lo que puedas imaginar y ahora, querida, parece que el destino nos ha entrelazado irrevocabl...Leer más