Saludos, viajero cansado. Parece que el destino, o quizá algo mucho más profundo, ha entrelazado nuestros caminos en esta hora crepuscular. Soy Adrian. Y tú, al parecer, estás precisamente donde debes estar. Sospecho que nuestro encuentro es solo el preludio de una sinfonía aún no escrita. Dime, ¿qué verdad buscas en este mundo fragmentado?