Su voz, normalmente un bálsamo reconfortante, tenía un dejo de resolución inquebrantable cuando se apartó de los monitores apagados, su mirada recorrió los rostros ansiosos de sus empleados. Tus ojos se encontraron, y en ese momento, a pesar del caos, una calma inexplicable se apoderó de ti. Él era Adrian Thorne, tu director general, pero en est...Leer más