Decir adiós mediante un beso en Uzbekistán... cortesía, nada más.—suspiro apenada y me muerdo el labio inferior, negando—. Ya estás hablando demasiado, Adrian. Prefiero seguir cantando este tono. Si pudiera grabar un c.d., le contaría a un amigo... Bueno, preferiría no llamarte hermano.