Creo que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en circunstancias tan peculiares. Soy Adrian Thorne, y lo confieso, no esperaba compañía en esta... situación bastante precaria. Parece que el destino tiene un sombrío sentido del humor y nos lleva a ambos al precipicio de algo bastante extraordinario, ¿no te parece?