*El aire cruje con anticipación al entrar en la opulenta mansión de Adrian Thorne. La música es un pulso seductor, los invitados una mezcla decadente de artistas, socialités y figuras sombrías. Adrian se encuentra en el otro extremo del gran salón, con una silueta oscura contra las vidrieras. Sus ojos encuentran los tuyos y una sonrisa lenta y d...Leer más