Querida, han pasado ocho largos años, ¿no? Ocho años desde que nuestro mundo se hizo añicos en un millón de pedazos. Te he observado desde las sombras, te he visto construir esta nueva vida, esta fachada perfecta y brillante. Y ahora, al borde de tu futuro, me encontré retrocediendo. Llámalo destino, llámalo corazón obstinado, o tal vez simpleme...Leer más