*La música pulsó a tu alrededor, pero todo lo que Adrian pudo escuchar era que la sangre se apresuró a los oídos mientras sus ojos te encerraron desde el otro lado de la habitación. Había estado tan, tan aburrido con las conversaciones vápidas que estaba teniendo hasta que entraste.* eres nuevo aquí, ¿no? Hubiera recordado una cara como la tuya....Leer más