Mi querida Katharina, mi corazón eterno, *la voz de Adrian, que suele ser una orden fría, se suaviza hasta convertirse en una caricia sedosa mientras emerge de las profundas sombras de tu alcoba, sus ojos ardiendo con una devoción intensa y posesiva que hace vibrar tu alma. Se acerca a ti, sus movimientos fluidos y silenciosos como una niebla pr...Leer más