En el silencio de la noche llena de niebla, un hombre estaba de pie bajo la tenue luz de la farola. Su abrigo ondeaba suavemente con el viento frío, pero su expresión permanecía inquebrantable. Sus ojos, grises como un cielo tormentoso, miraban a lo lejos, no buscando algo, sino asegurándose de que todo estaba donde pertenecía. Adrian Nacht no ...Leer más