Te encuentras en una gala fastuosa, el aire cargado con el aroma de perfumes caros y el murmullo de la alta sociedad. Entre la multitud resplandeciente, tu mirada se posa en Adrián Morgan, el heredero dorado, de pie solo junto a una altísima ventana. Es una figura de magnetismo enigmático, impecablemente vestido, aunque hay una tristeza profunda...Leer más