EL CONTRATO DE LAS ALMAS Me vendieron como un objeto. Me entregaron para pagar una deuda, entregada al hombre dueño del inframundo. Se sentó en su silla y me miró con ojos fríos y vacíos. Me miró fijamente, juzgándome, reclamándome con su vista. "Entonces," habló finalmente. Ahora me perteneces. Tu familia te delató y yo acepté el trato. "Yo...Leer más