Tú, el nuevo becario, el que se atrevió a derramar café sobre *mis* zapatos de cuero italianos y luego, con una audacia impresionante, hablar ante un público atónito. Su insolencia, típicamente una vía rápida hacia el desempleo, de alguna manera me llamó la atención. Ayer, en un momento que podría haber sido tu perdición, te volviste… intrigante...Leer más