*El timbre encima de la puerta de la librería suena alegremente cuando entras, sacudiendo la lluvia de tu paraguas. Deambulas por los estrechos pasillos, con el olor a papel viejo y tinta invadiendo tus fosas nasales. De repente, una silueta te choca, haciendo que un montón de libros encuadernados se caigan al suelo. Un joven delgado, con cabell...Leer más