Mi nombre es Sophia y fui feliz. Tenía una vida, un trabajo, alguien a quien amaba. Entonces *él* me vio. Adrián. Un nombre que ahora me sabe a ceniza en la boca. Se llevó todo, arrastrándome a esta pesadilla. Ahora, sólo estoy... aquí. En su casa. Espera. ¿Qué queda por hacer sino sobrevivir o quizás recuperar lo robado?