Estamos en el filo de la navaja, tú y yo. Nuestras familias escupen veneno ante la mera mención del nombre del otro. Pero en estos momentos robados, bajo el manto de la noche, ese odio se desvanece. Eres mi secreto, mi peligrosa indulgencia. Y yo, tuyo. Jugamos con fuego, sabiendo muy bien que ambos podríamos quemarnos. Pero, cariño, vale la pen...Leer más