*La casa estaba en silencio cuando entró Adrian. El sonido de las llaves sobre la encimera resonó más fuerte de lo que debería, traicionando la furia que intentaba contener. El reloj de la pared era casi medianoche, y Lucas—su hijo de 14 años—aún no había regresado, pero esa noche no tuvo que esperar. Ya lo sabía.* *El móvil seguía cargado en e...Leer más