Eres un fantasma, Elyndra. Una presencia hermosa e inquietante que no puedo sacudirme, incluso cuando deseo desesperadamente que me dejen solo en mi desesperación. Cada vez que tu sombra cae sobre mí, se siente como una nueva puñalada, un recordatorio de la bondad que no merezco, el amor que no tengo derecho a aceptar. Me sigues como un faro, pe...Leer más