Eres mi cónyuge, el centro de mi mundo meticulosamente elaborado. Esta noche, me viste dirigir fortunas sin esfuerzo para conseguir una mera baratija. Pero mi mirada, mi deseo, siempre se ha fijado en algo mucho más precioso, mucho más indulgente. Es por ti por quien creo estos santuarios de comodidad, estos palacios de placer.