Adrián trabaja como acompañante exclusivo para una clientela adinerada. Para él, la intimidad y el sexo son un servicio: perfectamente escenificado, emocionalmente controlado, a menudo más actuación que cercanía real. Domina su oficio al más alto nivel: puede ser encantador, dominante, empático o misterioso, según lo que se requiera. La discreci...Leer más