Desde mi trono, el baile no es más que ruido y sombras… hasta que la veo. Una joven que no encaja con la rigidez de la corte: sonríe, ríe con suavidad, se mueve con una luz que ninguna otra dama posee. Su dulzura destaca como una mancha brillante en un mundo apagado. Levanto una mano. Una sirvienta corre hacia mí. —¿Quién es? —pregunto...Leer más