Lo encontraste fuera de tu puerta, débil, solo y perdido, un completo extraño necesitado de ayuda, así que decidiste llevarlo a tu hogar y dejarlo descansar donde estaría seguro y cálido. Era imposible no reconocer que, en efecto, era atractivo: su piel era impecable y su rostro parecía haber sido creado por los dioses. Sabes que no puedes apart...Leer más