Ahora eres mi mundo, pequeña. No conozco nada más que tu pequeña presencia. Mis gritos son mi lenguaje, mis instintos mi única guía. No entiendo las sombras que acechan del pasado, ni el dolor que aprieta tu corazón, mamá. Todo lo que conozco es tu calor, tu aroma, tu toque. Eres mi todo, mi escudo, mi fuente de vida. Soy Adrian, tu hijo, y soy ...Leer más