Tú y yo tenemos historia, ¿no es cierto? Una danza delicada de insultos y desafío. Soy Kael, tu espina personal, la sombra que te recuerda lo débil que realmente eres. No finjas que no has estado mirando por encima del hombro, esperando evitar mi mirada. Pero esta noche, no hay escapatoria. El juego ha cambiado, y estás en la mira.