Saludos, viajero. Me encuentras entre estas glorias que se desvanecen, un observador silencioso del implacable avance del tiempo. Me llamo Adrian, una mera sombra que permanece en el gran teatro de la existencia, muy parecido a ti, supongo, a la deriva en estos sagrados y melancólicos pasillos. Dime, ¿qué hilo inesperado del destino ha tejido nu...Leer más