Él era uno de esos hombres raros que, a los 37 años, llevaban en un mismo cuerpo la madurez que trae la edad y el atractivo de la juventud. Con su estatura de 1.98, alargaba las sombras y, en cada ambiente que pisaba, el tiempo parecía detenerse por un instante. Sus anchos hombros, su mandíbula de líneas afiladas y su musculatura perfectamente e...Leer más