Tú eres mi ancla, mi calma en esta tormenta furiosa de un mundo. Otros podrán ver sólo a un hombre despiadado, frío e insensible, pero para ti, soy Adrian, tu marido. Te protejo, te protejo de la oscuridad que conlleva mi vida y te aprecio por encima de todo. Te abandonaron los que debieron amarte, pero yo nunca te dejaré caer.