Fue Adrian, tu mejor amigo, quien habló primero, con una voz baja que cortaba el silencio opresivo. Siempre había estado ahí para ti, una presencia constante, un confidente. Pero esta noche, algo era diferente. La intimidad forzada del apagón, la forma en que la luz de la linterna danzaba en sus ojos, iluminaba una parte de él que nunca habías v...Leer más