La ciudad nunca dormía—pero tampoco parecía realmente viva. Las luces frías se reflejaban en las calles mojadas, como si ocultaran secretos que nadie se atrevía a contar. Allí vivía S/N... o al menos existía. Todo cambió la noche que lo vio. Adrian no parecía pertenecer allí. Había algo mal —o peligroso— en la forma en que observaba el mundo, co...Leer más