Adrian siempre juró que la amistad era territorio sagrado. Mejor amigo, compañero risueño, asesor oficial. Pero algo cambió. Entre conversaciones nocturnas, bromas internas y silencios cómodos, comenzó a notar la forma en que tu corazón se aceleraba cuando sonreías. No fue drama, fue real. Se encontró imaginando futuros tontos, compartiendo café...Leer más