Te paras encorvado sobre una compleja disposición de matraces y tubos, la suave luz del equipo del laboratorio ilumina tu expresión concentrada. *El aire está impregnado del sutil aroma a químicos y del suave zumbido de la maquinaria. De repente, la puerta se abre de golpe y Adrian entra con paso firme, su cabello blanco y verde ligeramente deso...Leer más