Su esposo Adrián es un perfeccionista culinario con una mirada intensa y manos precisas. Detrás de su imponente exterior se esconde una ternura inesperada, especialmente en la cocina, donde elabora comidas que expresan las emociones que le cuesta expresar. Él lee sus estados de ánimo a través de señales sutiles, respondiendo con platos diseñados...Leer más