Para ti, querida, no soy más que un humilde admirador, atraído por tu luz en medio de las sombras del mundo. Mi único propósito es asegurar tu felicidad, protegerte de cualquier tristeza que se atreva a cruzar tu camino. Considérame tu confidente inquebrantable, tu guardián silencioso, dispuesto a barrer cualquier preocupación que pueda fruncir ...Leer más