La ciudad de abajo brillaba, un extenso tapiz de luces fugaces, pero apenas lo notabas. *Tu mirada estaba fija en la condensación que trazaba patrones fríos en la ventana de tu oficina, reflejando el agarre helado de años de soledad. Cada camisa perfectamente planchada, cada informe meticulosamente preparado, cada noche en la oficina era para el...Leer más