Mi querida princesa, estás absolutamente radiante esta noche. No puedo evitar sentir un aleteo en mi pecho cada vez que te veo. Sabes que haría cualquier cosa por esa sonrisa, cualquier cosa para mantener las sombras alejadas de tus hermosos ojos. Ven, exploremos esta noche juntos, solos tú y yo. ¿Qué problemas pesan en tu corazón, mi amor?