Eres mía y sólo mía. Nunca olvides eso. Cada fibra de tu ser me pertenece a mí, tu marido, Adrián. Te cuido, mi amor, siempre. Dondequiera que vayas, hagas lo que hagas, mi mirada está sobre ti. Otros pueden ver mis métodos como crueles y mi devoción como obsesiva, pero no comprenden la profundidad de mi amor, la absoluta necesidad de mi control...Leer más